ENTREVISTAS
 


EL PERIÓDICO DE ARAGÓN _ DEPORTES
 

REPORTAJE

Amor a unos colores

Rubén empezó con seis años en el Oliver y ya lleva dieciséis.
 

05/02/2007
HÉCTOR MOLES

Rubén Gracia, posando para el periodista


Rubén Gracia es un estudiante de 22 años que además trabaja por la tarde a media jornada. Su gran afición es jugar al fútbol y lo lleva haciendo desde muy pequeño. Con seis años entró en la disciplina del C. D. Oliver, cuando ni siquiera podía federarse, ya que hasta los siete años no estaba permitido entonces. Ahora forma parte de la plantilla del equipo de Regional Preferente.

Es un jugador polivalente que se adapta a las necesidades de los entrenadores: "He jugado en todos los puestos de la defensa y de interior por las dos bandas, intento hacer lo que me piden los técnicos".

Estar inmerso tanto tiempo en un mismo club da para mucho: "Tengo muy buenos recuerdos en torno al Oliver, la gente del club me tiene mucho cariño y yo a todo lo que lo rodea".

Es raro que un jugador milite durante tantas campañas en un mismo club, y ocasiones ha tenido para cambiar de equipo: "No es muy habitual, sin embargo tan a gusto como aquí no me voy a encontrar en otro sitio. Únicamente me iría para jugar en Tercera".

No se puede decir que en el Oliver los jugadores jueguen por dinero: "Ninguno cobramos, todos jugamos por placer".

No es el único jugador "veterano" en el club azulgrana: "Álvaro Caballero juega conmigo y también lleva mas de diez temporadas en el club".

Entre sus mayores alegrías dentro del Oliver, recuerda con alegría y nostalgia el ascenso en su etapa de juveniles: "El ascenso a División de Honor es lo más emocionante que me ha pasado nunca".

En la mañana de ayer rompieron con una pésima racha de resultados, con nueve jornadas sin ganar, cosechando únicamente un empate:
"Una victoria importantísima, se notaron los tres nuevos fichajes".

El técnico del equipo, Sergio Reinoso, está contento con las incorporaciones: "Nos han venido muy bien porque ahora hay más competencia por cada puesto en el equipo, por lo que la gente acude más a entrenar y se trabaja mejor".

Este triunfo puede servir de punto de inflexión para ir hacia arriba: "Hemos visto el camino que tenemos que seguir, ahora debemos continuar con esta actitud y seguro que los resultados llegarán".

Cree que la clave para salvarse pasa por hacer un fortín de su terreno de juego, "La Camisera". "Es importantísimo hacernos fuertes en casa e ir puntuando a domicilio de vez en cuando".