ENTREVISTAS
 


Entrevista que le ha hecho el EL PERIÓDICO DE ARAGÓN _ DEPORTES a Eduardo CELMA, que estos días atrás se ha incorporado a las filas del equipo de Regional, para tratar de echar una mano. Lleva dos partidos jugados y ya ha dejado señal de su clase y de su saber estar en el campo, además del tipo de persona que es con el gesto que ha tenido, y que es digno de resaltar y reseñar para los más jóvenes, que les sirva de ejemplo.

REPORTAJE

 

Vuelve para ayudar

 

Celma, a sus 40 años, aporta experiencia y goles al Oliver

 

19/02/2007
HÉCTOR MOLES

E Celma, celebrando su primer gol contra el At. Oscense, el 18.02.07

Muchas veces, la necesidad de ayudar a un amigo o a un grupo de personas con las que compartes el día a día, lleva a uno a sacar lo mejor de sí para intentar ayudar. Este es el caso de Eduardo Celma Neira, de cuarenta años de edad.

Es entrenador del Oliver de Primera Cadete, y ante la insistencia de la gente del club, ha accedido a volver a calzarse las botas para ayudar a salvar al Regional Preferente: "No me apetecía mucho volver a jugar, pero mi deseo de ayudar al club ha hecho que al final haya aceptado".

Cuenta con una larga trayectoria como jugador y ahora llevaba dos años retirado: "Jugué en Casetas y en Binéfar cuando estaban en Segunda B y Tercera, así como en Sabiñánigo, Monzón, Villanueva y en Brea".

A pesar de haber regresado, ha pactado con el club una condición: "En principio únicamente voy a jugar los partidos que disputemos en casa".

Y es que ahora tiene obligaciones que cumplir: "Tengo que dedicar tiempo a la familia y, además, algunos viajes son largos y yo trabajo en turno de noche".

Suele jugar de media punta y por lo que parece no se le da mal, ayer anotó dos goles: "Juego cerca de los delanteros, me encuentro cómodo".

Los goles fueron de calidad: "En el primero me cayó un rechace y enganché una bolea y el segundo de vaselina".

Físicamente no se encuentra como un chaval, pero realiza ejercicios con sus chicos de cadetes: "De pulmones voy bien, pero el dolor de las piernas me va durar dos o tres días seguramente".

Si ha accedido a aportar su juego y experiencia al equipo es porque cree que es posible salvarse: "Nos falta arrancar puntos fuera. Hay calidad en los chavales, y los veteranos que hemos fichado ahora tenemos que aportar serenidad y confianza".

Disfruta mucho como entrenador y el equipo al que dirige está bien situado: "Estamos sextos e intentamos jugar bien, tenemos unos chavales muy majos".

Curiosamente, lleva entrenando junto con su segundo entrenador, a los mismos chicos desde hace cinco años: "Nos hicimos una promesa, mi compañero y yo, de que podíamos conseguir logros con ellos si empezábamos desde pequeños, además juegan ahí nuestros hijos".

Tiene dos deseos principales para el futuro del C. D. Oliver: "Espero que se salve el Regional y que el Oliver vuelva a un primer nivel en el fútbol base aragonés".