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ACERCA DE LA MASCOTA DEL CLUB DEPORTIVO OLIVER:

Los lobos forman parte de la mitología de una gran cantidad de pueblos de la tierra. En muchos rincones de este planeta acompañaron la gestación de la civilización humana y fueron víctimas de este proceso que los llevó hasta el peligroso terreno de la amenaza de extinción.


Ecología del lobo

El lobo es un superdepredador que ocupa, en su hábitat natural y sin competencia del hombre, la parte superior de la pirámide nutricional.
Esto significa que se trata de un depredador que carece de competencia externa para la regulación de su poblaciónEl lobo es además un animal social, que vive fuertemente vinculado a un grupo —manada—, que es la base de la estructura social. Dentro de esta manada los comportamientos están fuertemente reglamentados en base a una jerarquía estricta.
 


Probablemente las características más distintivas de los animales de este orden son sus largos y puntiagudos dientes caninos o colmillos y sus afilados premolares superiores y molares inferiores. Estos carnívoros poseen un sistema digestivo simple y sus garras son normalmente afiladas. Además, sus clavículas son comparativamente pequeñas. Sus cerebros están altamente desarrollados, por lo que estos animales están considerados más inteligentes que la mayoría de los otros grupos.
 

Tipos de lobos
En todo el mundo existen 32 subespecies del lobo, que se pueden englobar en cuatro grupos: lobos blancos (tundrarum en Alaska, albus en la región ártica europea), lobos rojos (pallipes en las zonas predesérticas de Eurasia), lobos grises (pambasileus en Alaska) y lobos pardos (signatus en la Península Ibérica, lupus en Eurasia). También existen otras especies dentro del género Canis lupus, que acogen a subespecies menores, en Norteamérica y la India.

Además del lobo, la familia de los cánidos también incluye el perro doméstico, el coyote, las distintas especies de chacales y el dingo.
 

 

El lobo en la mitología y el inconsciente colectivo

El mito es un relato que versa sobre el nacimiento, la vida o algunos hechos de los antiguos dioses, semidioses, héroes y otros personajes que representan a fuerzas de la naturaleza y que era creído antes de la propagación del cristianismo. Una vez que pierde su vigencia mágico-religiosa se convierte en leyenda, cuyo contenido aún puede ser tenido como posible por la comunidad que la transmite.

Los mitos y las leyendas se han transmitido por vía oral, formando parte de un acervo legendario que constituye una más de las herencias culturales. La tradición asturiana -por ejemplo- ha transmitido el recuerdo de varios seres míticos en su mayor parte relacionados con algunas de las fuerzas naturales que ya definían los antiguos, como son el agua, la tierra, el aire o el fuego del hogar. Del legendario mítico asturiano forman parte personajes como las xanas, las sirenas, el cuélebre, los moros, el nuberu, el trasgu, el diañu burlón, el busgosu, el hombre lobo y otros más, cuyas leyendas y sucedidos se han transmitido durante siglos, contados las más de las veces al calor y luz del hogar.
Diversas creencias y supersticiones aún siguen vigentes en la sociedad actual, no sólo en lo que queda del antiguo mundo rural, sino en la moderna sociedad urbana que consulta horóscopos o videntes o cree en la buena o mala suerte.

Nuestra tradición, alojada ya en el inconsciente colectivo, es rica en alusiones a la supuesta perversidad y agresividad del lobo. La influencia católica ha hecho además que se haya considerado al lobo como una "criatura de las tinieblas", incluso vinculada al demonio.

No es de extrañar que un depredador como el lobo, único capaz de hacernos frente en la naturaleza que nos rodea, y que actúa de forma organizada y efectiva, despierte los ancestrales miedos a ser cazado. Sin embargo en la milenaria pugna entre lobo y hombre, las agresiones del lobo frente a las nuestras son infinitamente menores. La prueba es la actual situación de su especie.

Otras culturas, menos interesadas que la cristiana en mantener a las personas en la ignorancia y el miedo, han visto en el lobo un símbolo de la sociabilidad, la eficacia y la inteligencia.

Los mitos de Rómulo y Remo o el de Gárgoris y Habis presentan situaciones similares, en las que cachorros humanos son amamantados por lobas. Los indios norteamericanos ven en el lobo un honorable competidor, al que respetan y admiran. El ideograma chino para representar al lobo significa literalmente "perro distinguido", tal vez por el aspecto rasgado de sus ojos.

Sin embargo nuestra tradición está llena de historias que están en la mente de todos, en las que el lobo es un ser maligno y cruel, incluso el resultado de la transformación de un humano en un ser de instintos bajos, incontrolables y asesinos. En el terreno de los dichos podemos encontrar lo mismo: "Ver las orejas al lobo", "Meterse en la boca del lobo", "El hombre es un lobo para el hombre" (falso en lo que dice, pero muy revelador en cuanto a la actitud humana).

Todas estas actitudes y prejuicios, propios de las mentes ignorantes y supersticiosas de la Edad Media, deberían ser arrojadas de nuestras mentes gracias al conocimiento de lo que nos rodea. El valor de un ser racional no está en reclamar serlo, sino en ejercer de tal.
 


Mitología
Fenrir

(¿Habitante de las marismas?). El lobo Fenrir nació de los amores del dios Loki con la giganta Angboda. Era el lobo devorador, la bestia del Ragnarök, la caída de los dioses. La suya fue "la era del hacha y de la espada, la era del viento, la era del lobo, antes de la destrucción del mundo". Odín, el jefe de los dioses, estaba destinado a convertirse en su víctima.

Secuestrado por los dioses, que se lo llevaron a Asgard (recinto de los dioses) para vigilarlo mejor, Fenrir era tan salvaje que solo Tyr, el dios de la guerra, se atrevía a darle de comer. Al principio Odín no sabía que hacer con el lobo, pero cuando las Nornas, las diosas del destino, le advirtieron de lo que iba a pasar, decidió encerrarlo. Sin embargo, no había cadenas lo suficientemente fuertes para sujetar al animal. Las dos primeras ataduras se rompieron. Los enanos fabricaron la tercera, Gleipnir. Desconfiando, Fenrir exigió que un dios pusiera la mano en sus fauces, de lo contrario no dejaría que le pusieran la atadura. Tyr se sacrificó. Cuando Fenrir vio que no podía romper a Gleipnir, seccionó la mano de Tyr. Los dioses ataron entonces aquella traba a una cadena llamada Gelgja, fijándola a la roca Gjöll con la ayuda de la piedra Thiviti. Finalmente mantuvieron abiertas las fauces del lobo colocando en ellas una espada. Fenrir aúlla desde entonces y la baba que corre de sus fauces forman el río Van. En el Crepúscuplo de las Potencias, Fenrir rompe la atadura y "va con las fauces abiertas, la mandíbula inferior rozando el suelo, la mandibula superior rozando el cielo. El fuego brota de su hocico" (Snorri Sturluson). Se traga a Odín pero, un instante después, Vidarr aplasta la mandíbula inferior del lobo, agarra la mandíbula superior, la arranca y mata así a Fenrir.

Mitología
Upuaut

Nombre egipcio: Upuaut
Nombre griego: Ofois

ICONOGRAFÍA: Hombre con cabeza de cánido que puede llevar en las manos -aunque con poca frecuencia- una maza y un arco. Los textos mencionan que tenía la cabeza blanca. Sin embargo, algunas veces (quizá confundido con Anubis) aparece pintado de negro. Cánido blanco (posiblemente un lobo blanco o un chacal). En Assiut se manifiesta como un cocodrilo. En la dinastía XXVI, figura como parte de los pies del dios Thot en un área muy concreta: Sheij el-Farag (Naga el-Deir).

SINOPSIS: Deidad muy antigua que ya se encuentra en el panteón en la dinastía I.
En origen, pudo ser un dios guerrero del Delta, cuyos atributos puede llevar en las manos, relacionado con el triunfo en la batalla. En el Sur de Egipto se convirtió en un dios funerario, fusionándose más tarde ambas funciones con el transcurso de la civilización.
Fue el guardián de la necrópolis de Abidos, y como tal, llevaba el título de "Señor de Abidos".
Su nombre significa "El Abridor de Caminos", vinculándose a varios conceptos y cometidos: por un lado era la personificación mítica del primogénito, por otro el que abría los caminos de las conquistas militares y, finalmente, el que abría las vías hacia el Más Allá.
Bajo su función de dios que conducía y facilitaba el camino del primogénito, aparece siempre sobre un estandarte, precedido por otro que se ha interpretado como la placenta real. Para algunos autores este objeto, lejos de ser la placenta, se trataría de un elemento con el cual el rey se ayuda para ascender a los cielos.
Acompañó a Osiris en su viaje a tierras extranjeras, en calidad de guerrero, junto con Anubis. Era invocado por el ejercito para que abriese los caminos y protegiera a los soldados. Ocupaba un lugar en la proa de la barca de Ra durante la noche. Dirigía procesiones, tanto religiosas como civiles, y cualquier manifestación de tipo militar; es el dios que abre camino al rey para que lleve a cabo la carrera ritual en la Fiesta Sed. Era la personificación del solsticio de invierno. Señor de Abydos, donde sustituye a Anubis, es el guardián de la necrópolis; también es la divinidad principal de Assiut, aunque aquí fue superado en culto por Osiris. En Abydos es hijo de Isis y Osiris, en clara asimilación con Horus.
 
Mitología
Hombre lobo

Al contrario que el vampiro o el monstruo de Frankenstein, criaturas fruto de la intelectualización literaria de miedos atávicos del ser humano, el hombre lobo es un ser mitológico engendrado al calor de las leyendas y cuya existencia (figurada o real) se ha ido transmitiendo de generación en generación. El hombre lobo es un símbolo del miedo del hombre hacia la Naturaleza concebida tanto de forma global como circunscrita a la parte animal que subyace en el interior de cada uno. Es muy sintomático que las leyendas sobre licantropía hayan proliferado en ámbitos rurales de economía ganadera en los cuales los ataques de lobos eran frecuentes.

El origen del mito licantrópico es oscuro y, por tanto, sobre él hay diversas versiones. Caro Baroja defendía que data de la época clásica de Grecia y Roma. Concretamente, se refiere a la leyenda narrada por Ovidio sobre Lycaon, Rey de Arcadia, convertido en hombre lobo por Zeus como castigo a su licenciosa conducta. Otros autores como Giovanni Allegra consideran el mito de la licantropía como una derivación, progresivamente deformada, de la figura de los Berserker (los famosos guerreros-oso nórdicos).

Durante los siglos XV y XVI, los hombre lobo, fueron un tema recurrente, ya que una verdadera psicosis reinaba entonces entre el campesinado y numerosos individuos acusados de licantropía fueron juzgados y condenados por los tribunales por haber cometido asesinatos de carácter canibalesco bajo la apariencia de lobos.

Se registran a través de la historia muchos procesos de los cuales comparecen personas sospechosas de ser hombre lobo. En 1521, en Francia, dos campesinos, Burgo y Vicente, fueron juzgados bajo esta acusación. Luego en 1574 se juzgó a un hombre llamado Gilles Garnier, acusado de haber asesinado a muchas personas, entre ellas a varios niños, y de haberlas devorado después de transformarse en lobo. Su propia mujer testifico en el tribunal argumentando que Garnier le había ofrecido carne de los cuerpos, eso de transformarse en lobo supuestamente lo lograba a través de un pacto con el Diablo. Bastante gente dijo tener conocimiento de este pacto, e incluso el mismo reconoció, y dice haber utilizado un ungüento mágico para cubrir su cuerpo antes de atacar a sus víctimas. El proceso contra Garnier fue muy similar a aquellos en que se juzgaba a hechiceros o brujas y el culpable era condenado a la pena habitual en los casos de hechicería: a la hoguera.

Luego, unos años después, ocurrió algo similar en Alemania, un campesino llamado Pedro Stumf fue acusado de haber asesinado y devorado, bajo la apariencia de un lobo, a trece niños, entre ellos a su propio hijo, y de haberse comido sus cerebros

Cualquiera pensaría que este asunto de la licantropía es solo de hombres, pero no es así, en Lausanne, en 1604, cinco brujas metamorfoseadas en lobas se llevaron a un niño y lo devoraron después de haberlo hervido. Como fuera que estos hechos fueron comprobados, ellas también fueron quemadas vivas.

En esta época se generó una obsesión acerca del tema de los hombre lobo. Campesinos y lugareños intentaban cazar a estos "hombres-animales", tanto así que se registraron alrededor de 1600 casos de licantropía, y ese número aumentó durante el llamado Siglo de la Razón.

El rigor de los inviernos a fines de la Edad Media y a comienzos de la época moderna, así como el temor a los lobos, todavía muy presente en los bosques de Europa entre los siglos XV y XVI, pueden explicar la epidemia de hombre lobo que se produjo en esa época. Pero la convicción de que un ser humano puede transformarse en un animal depredador no es sólo propia del mundo occidental. La figura del hombre tigre y la del hombre cocodrilo desempeñan un rol análogo a la del hombre lobo en las leyendas indias y africanas.

¿Cual es la visión actual del hombre lobo?, la versión que hoy conocemos del mito del hombre lobo deriva, fundamentalmente, del estereotipo creado por el cine. Así, la transmisión de la licantropía vía mordedura o el uso de balas de plata como única forma de matar a un licántropo, son convenciones creadas por los guionistas cinematográficos y no ligado a ninguna leyenda.

La creencia en hombres lobo o licántropos (del griego lykaon " lobo " y anthropos " hombre ") sería prácticamente universal si no fuera porque las condiciones ecológicas son tan variables en todo el mundo que muchos pueblos, en vez de creer en hombres lobo, creen ( según el predador dominante en cada ecosistema ) en hombres-tigre, hombres-cocodrilo, hombres-jaguar, etcétera.

en europa, la creencia en hombres lobo ha dejado su huella en innumerables obras literarias a través de los tiempos. Desde el mito griego de Licaón, rey de Arcadia, que se convirtió en lobo por haber sacrificado a un niño ante el altar de Zeus Licio, hasta las últimas recreaciones en los terrenos del cine, la televisión o el cómic, el mito del hombre lobo no ha perdido su vigencia como referente cultural. El historiador griego Heredoto atribuía la condición de licántropos a la tribu de los neuros, que según la tradición se convertían en lobos en determinadas épocas del año.

Asimismo, diversos historiadores grecolatinos se hicieron eco de las creencias y rumores que corrían sobre la condición de licántropos de diversos pueblos celtas y germánicos. En la Historia Natural de plinio ( siglo I ) y en el Satyricon de Petronio ( siglo I ) se mencionan diversas historias de licantropía. Algunas sagas nórdicas, que denominaban vargulfr a los licántropos, y obras literarias como el Lay de Bisclavaret de María de Francia ( siglo XII ) o la novela inglesia William of Palerne ( siglo XIV ), ofrecen elocuentes testimonios del profundo arraigo de estas creencias en toda la Edad Media europea.

En la tradición asturiana, el hombre puede volverse lobo por un periodo de siete años a causa de una maldición paterna. Normalmente se trata de un muchacho que demuestra una enorme voracidad hacia la carne, y su madre le maldice para que se vuelva lobo y se harte de la carne que tanto le gusta. al cabo de siete años, o bien antes si es herido en alguna de sus correrías, vuelve a recobrar su naturaleza humana, aunque conservará siete pelos de lobo en su cuerpo, uno por cada año que estuvo bajo la condición de licántropo. También se dice que el séptimo hijo varón, último de una serie continuada de varones, tiene predisposición a convertirse en hombre lobo. Aunque sin reflejar alteración alguna en los rasgos humanos, tuvo en Asturias especial relevancia el caso de Ana María García, la Lobera, natural de Llanes, que fue juzgada por la Inquisición en 1648 a causa de sus correrías al frente de una manada de lobos.
 

Mitología
Rómulo y Remo

Según la leyenda, Roma habría sido fundada por los gemelos Rómulo y Remo en el año 753 a.C., quienes fueron abandonados al nacer y encontrados por una loba que los habría criado como sus cachorros.

Rea Silvia, hija de Numitor, el rey de Albalonga, se hizo vestal cuando su tío Amulio destronó a su padre, lo expulsó de la ciudad, mató a sus hijos varones y obligó a su hija Rea Silvia a dedicarse al culto de Vesta. El voto de castidad obligatorio para las vestales fue quebrantado por Rea Silvia ya que tuvo con Marte dos mellizos.

"La vestal Silvia fue a la fuente a buscar agua para lavar los objetos del rito; cansada se sentó en el suelo a refrescarse con el pecho descubierto, de tal manera que la umbría de los sauces, el gorjeo de los pájaros y el rumor del agua le produjeron un profundo sueño. Viéndola Marte sintió deseos lascivos y la poseyó."
OVIDIO, Fastos III 11-25 y 73-80

Cuando el rey Amulio se enteró condenó a Rea Silvia a muerte y a los mellizos Rómulo y Remo a ser arrojados al Tíber. Pero los esclavos encargados de cumplir el castigo se apiadaron de los pequeños y dejaron la canasta en la orilla del río. Cuando una loba se acercó al río a beber oyó los llantos de los niños, los salvó y los amamantó en una gruta del Palatino, hasta que fueron descubiertos y criados por Fáustulo y Larentia. Tito Livio apunta por vocación histórica que la loba sería Larentia, puesto que era denominada lupula por los pastores de la zona (siendo este vocablo utilizado tanto para designar a lobas como a mujeres que ejercían la prostitución), pasando más tarde a formar parte de la leyenda simbólica.

Cuando Rómulo y Remo se enteraron de la verdadera historia de su nacimiento, mataron a Amulio y restauraron en el trono a su abuelo Numitor.

Abandonaron Albalonga y decidieron fundar una ciudad en el sitio donde fueron encontrados. Rómulo trazó el contorno de la ciudad con un arado y juró que mataría a quien franqueara las imaginarias murallas de Roma. Su hermano Remo pensó que la amenaza de Rómulo no se haría efectiva y cruzó la línea. Rómulo mató a su hermano y se convirtió en rey de la nueva ciudad.

Cuando los dos hermanos fundaron Roma, su madre adoptiva resplandeció como símbolo de la ciudad y expresión simbólica del valor y las garras destructoras del imperio romano. En la Lupercal, fiesta romana de la fertilidad, se honraba a la maternal loba mítica.
 

MITOLOGÍA:
Arcade era hijo de Zeus y de la ninfa cazadora Calixto. Al morir Calixto, Zeus confió el niño a Maya, quien lo educó.
Árcade era por su rama materna nieto del rey Licaón, que gobernaba el país que más tarde se llamaría Arcadia.
Un día que Zeus bajó a la tierra fue a visitar a Licaón, y éste lo agasajo sirviendo a Zeus los miembros de Arcade aderezados para ser comidos.
Aquí hay dos versiones sobre la reacción de Zeus. Una de ellas dice que recompuso el cuerpo de Arcade y lo convirtió en estrella, -Arcturus (Alfa Bootis)-, y la otra, que después de recomponer el cuerpo de Arcade y devolverle a la vida, castigó al abuelo convirtiéndolo en un lobo o Lupus y así Árcade sucedió a Licaón en el trono.
 

ASTRONOMÍA:
LUPUS (El Lobo) Es una constelación del hemisferio sur y está rodeada por las de Libra, Centaurus, Circinus, Norma y Scorpio
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